¿Quién habla de no sufrir?
Miren ustedes, nosotras somos personas luchadoras cargadas de ese coraje que te llega impactante al alma cuando ves el sufrimiento.
Muchas personas nos preguntan que cómo resistimos sentir y ver la realidad que vemos. La respuesta es muy fácil, nosotras NO resistimos ante el dolor, sufrimiento, ni ante el abandono que sienten muchas familias. Lloramos y mucho. Os lo podemos asegurar. Nos rompemos en muchos momentos, muchísimos momentos.
Nunca imaginé, ni imaginamos que cerca nuestra existía una realidad así.
Personas con miedo a hablar, a pedir, calladas y sumisas sufriendo sin más.
Pero claro, cuando tienen pequeños, su fuerza agotada se inyecta de esa otra fuerza que se llama «ser madre o padre». Esa fuerza nos levanta a todos, ¿verdad?
Pues nosotras igual, sufrimos, lloramos, pero la fuerza de AYUDAR , se clava en nuestro seguir y nos empuja.
No podemos ni queremos dejar de ver lo que está tan cerca padeciendo. No.
Las personas estamos llenas de poderes, el poder de la unión es el de Libélulas.
Nos damos las manos y no nos soltamos, a pesar del sufrimiento, cuando contemplamos unos ojos que respiran paz y sosiego; es ahí donde hallamos la respuesta.
Alas, necesitamos alas , un poco de viento para volar o fuerza para agitarlas .
Nuestro sufrir nos hace crecer en coraje y garra por quienes están desorientados, perdidos o bloqueados emocionalmente.
Muchas familias que hemos ayudado han podido arrancar esa desorientación y han seguido un bonito camino.
Es ahí donde radica el amor.
Huellas con alas.
Las libélulas también sufrimos. Pero seguimos por quienes sufren aún más. ,
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Magnífico escrito que han publicado El Vuelo de las Libelulas